Fabian Lentsch es un freerider de Innsbruck y la gran promesa de Austria. Este verano lo ha pasado en las (casi) infinitas extensiones de los Andes sudamericanos con sus amigos Leo Rauch, Eric Zeller y el fot贸grafo Jonas Blum. Ha resumido sus aventuras veraniegas de freeride en un blog.
Al igual que en el verano de 2010, aprovech茅 la temporada "c谩lida" en el hemisferio norte para prepararme para la pr贸xima temporada de invierno en el hemisferio sur con la ayuda de "PowRide". A principios de agosto, hice un viaje de surf de una semana a Francia. No hay mejor lugar para entrenar el sentido del equilibrio que en las olas del Atl谩ntico, dice mi entrenador.
Ten铆a exactamente 6 horas entre mi regreso de Francia y mi vuelo a Sudam茅rica. Ten铆a que empaquetar todo mi equipo de esqu铆 y de expedici贸n en un tiempo r茅cord, adem谩s de calzarme un par de esqu铆s. Visiblemente estresado, finalmente me encontr茅 en el tren a Viena con Leo. A la ma帽ana siguiente volamos a 脕msterdam, donde se nos uni贸 Eric. Tras otra escala en Lima, finalmente aterrizamos en Santiago de Chile. Poco despu茅s, ya est谩bamos sentados en nuestra ligeramente destartalada "Wicked" autocaravana de alquiler problem谩tica.
Nos dirigimos al sur, a los Nevados de Chill谩n, donde se supon铆a que la nieve estaba en su mejor momento. Despu茅s de s贸lo siete horas en coche, hicimos nuestras primeras huellas en el polvo sudamericano. Muy motivados, no tardamos en coger la tienda para explorar el terreno alrededor de la estaci贸n de esqu铆.
Argentina: tierra prometida
En busca de la mejor nieve, sin embargo, viajamos a煤n m谩s al sur. Seg煤n el planificador de rutas, eran 12 horas hasta Bariloche. Sin embargo, no nos dimos cuenta de que nos dirig铆amos a una frontera cerrada: el volc谩n que entr贸 en erupci贸n hace unos meses impidi贸 este primer intento de paso fronterizo. Despu茅s de m谩s desv铆os, aver铆as en el coche, innumerables baches y visiblemente agotados, por fin llegamos a Bariloche (Argentina) tras 18 horas de viaje. All铆 conocimos tambi茅n a Marius, que nos acompa帽贸 durante los siguientes d铆as.
Por suerte, despu茅s de este largu铆simo viaje, fuimos recompensados con las mejores condiciones de nieve y una incre铆ble cantidad de terreno - se dice que la suerte est谩 con los valientes. Pasamos casi una semana entera haciendo treeruns en el bosque encantado y l铆neas frescas en el terreno abierto en la estaci贸n de esqu铆 Cerro Catedral.
Despu茅s de estos d铆as geniales, viajamos por la misma ruta de vuelta a Santiago para participar en la competici贸n del Freeskiing World Tour en Ski Arpa. Por desgracia, me estrell茅 en mi primera bajada. En mi opini贸n, las bajadas de Eric y Leo no fueron juzgadas con la suficiente justicia (A Eric's Helmcam contest run). Se les dijo que no hab铆an sonorizado su aterrizaje bajo su gran acantilado, por lo que fue una negligencia saltar aqu铆.
Poco despu茅s del concurso, se nos uni贸 Jonas, a quien hab铆amos contratado como nuestro fot贸grafo para el viaje. Tambi茅n probamos suerte en la primera sesi贸n fotogr谩fica en Portillo y elegimos un pico alejado en el valle como destino para el d铆a. Empezamos la excursi贸n con un sol radiante, pero nos marchamos con mal tiempo. T铆pico de Sudam茅rica: aqu铆 los planes rara vez salen seg煤n lo previsto... Y eso fue todo en cuanto a las buenas fotos. Cuando el pron贸stico del tiempo mostr贸 un calentamiento significativo en las estaciones de esqu铆 alrededor de Santiago, r谩pidamente decidimos volver a Bariloche, ya que deber铆a ser mucho mejor all铆 con una gruesa base de nieve.
Polvo profundo y excursiones de esqu铆
Esta vez lo hicimos incluso m谩s r谩pido que el tiempo sugerido por el planificador de rutas y nos alegramos de haber llegado de nuevo a Bariloche. All铆 ya nos esperaba una tripulaci贸n austriaca de cuatro personas para pasar juntos unos d铆as de nieve polvo inolvidables. Una vez m谩s tuvimos condiciones perfectas. Nevadas por la noche y casi azul durante el d铆a, 隆cinco d铆as seguidos!
Durante nuestra estancia, nos enteramos de que dos valles detr谩s de la estaci贸n de esqu铆 hay un peque帽o refugio de monta帽a con un acceso relativamente f谩cil. Se llama Refugio Frey. Como de todos modos ya era hora de un poco de aventura, decidimos empacar nuestro equipo y dirigirnos al refugio. El terreno alrededor de "Frey" era sencillamente incre铆ble. Desde grandes l铆neas de monta帽a hasta barrancos extremos y laderas abiertas, todo estaba all铆. As铆 que en lugar de la noche que hab铆amos planeado, nos quedamos en el refugio tres noches e intentamos hacer tantas l铆neas como pudimos. No eran raras las tres caminatas diarias a pesar de nuestro pesado equipo alpino.
Exhaustos pero extremadamente felices, volvimos a nuestro albergue y ahora estamos esperando la pr贸xima nevada. Por desgracia, Eric ya nos ha dejado porque tiene que hacer un examen en casa para poder disfrutar del invierno en casa con el menor estr茅s posible.
Texto: Fabian Lentsch
Fotos: Jonas Blum