¿Cómo acabaste en PowderGuide y qué es lo que te atrae de dirigir la redacción?
La primera vez que oí hablar de PowderGuide fue en los primeros años de AlertaPowder (¿hace unos 15 años?), gracias a mi hermano, cinco años mayor que yo. Porque cuando sonaba la misteriosa AlertaPowder, el ánimo en casa de los Grill se disparaba. Por eso me hace aún más ilusión poder participar ahora activamente en el diseño de la plataforma y seguir desarrollándola junto con el equipo. Para mí es importante que mantengamos un alto nivel profesional, que demos visibilidad a diferentes perspectivas y que estemos cerca de la gente que sale a la montaña.
Has pasado el último invierno en Columbia Británica. ¿Qué te has llevado de allí, a nivel personal, para la montaña y para tu nuevo cargo?
Mucha nieve y, al menos, otras tantas perspectivas nuevas. Revelstoke, por suerte para mí, disfrutó de un invierno excepcional durante la temporada que pasé allí. Un total de 10 m de nieve fresca es algo difícil de imaginar en los Alpes a una altitud de 1500 m. El objetivo era explorar las montañas norteamericanas con los esquís y lo hemos podido llevar a cabo a fondo. Durante mi estancia en Revelstoke, he podido comprobar lo diferentes que son las formas de disfrutar de la montaña y lo mucho que podemos aprender unos de otros. La cultura del esquí norteamericana, abierta y desenfadada, no se puede comparar con la europea. Las excursiones con personas muy diferentes, el descubrimiento de nuevas zonas y la colaboración diaria con guías de montaña internacionales han ampliado mi visión de la montaña, me han marcado tanto a nivel profesional como personal y han enriquecido mi trabajo como guía de esquí de travesía en el Club Alpino.
El invierno también me ha recordado que ni siquiera la mejor nieve en polvo puede sustituir a una buena decisión. Precisamente cuando la ilusión es grande, merece la pena analizar bien la situación y, en ocasiones, optar por la variante más prudente.
Para PowderGuide me llevo sobre todo la alegría de este intercambio: contar historias, compartir experiencias y mantener la curiosidad por lo que otros viven al aire libre. Sin duda echaré de menos la cultura del esquí norteamericana, así como las rutas de esquí de travesía en el paso de Rogers y en zonas remotas, y al mismo tiempo estoy deseando descubrir mi antigua y nueva patria desde una nueva perspectiva.