Rachel Entrekin: la «Reina de Cocodona»
«¿Por qué no yo?». Tras recorrer solo 100 de los más de 400 kilómetros, Rachel Entrekin lidera la ultramaratón Cocodona 250. Por un momento, a la estadounidense le parece una locura la decisión de separarse del grupo y ponerse en cabeza en solitario. Pero entonces… «¿Por qué no iba a liderar yo la carrera?». De repente, caía en la cuenta: «¿Por qué no yo?». Al llegar al siguiente avituallamiento, se da cuenta de que su ventaja sobre sus rivales debe de ser de al menos una milla. Quizá podría hacer historia en esta carrera. Por segunda vez en esta prueba, Rachel rompe su regla de «no llorar hasta la línea de meta».
Impulsada por la hermandad
Junto a unas amigas que la acompañan como marcadoras de ritmo en algunos tramos, Rachel corre por cañones, ciudades históricas, ríos, desiertos y bosques. A veces riendo con las historias de sus compañeras de viaje, otras con nostalgia al recordar las aventuras compartidas de antaño y otras con dudas y agotada por las penurias. Rachel se abre camino con «girl power» a través de tormentas y granizo, de día y de noche. Por el camino, solo se detiene para echarse unas «siestas en la tierra», lanzar balones de baloncesto y acariciar a un perro. En la última subida la espera una mujer del pueblo hopi. Esta le recuerda a Rachel el impacto de lo que ella misma estaba demostrando: que las mujeres de todo el mundo son fuertes —un auténtico momento de empoderamiento, hermandad y fuerza compartida—. Le regala a la ultracorredora harina de maíz, que en la cultura hopi simboliza la vida, la fuerza, la comunidad y la armonía. Con nuevas fuerzas, Rachel recorre corriendo todo el tramo de la última subida y alcanza la meta con un sprint y un tiempo increíble de 56 horas y 9 minutos. Un nuevo «Fastest Known Time» (FKT).